Catriel. —Bueno hijo, ya viene papá. —voy a la puerta de entrada viéndolos con Welim discutir—. Mira, allá está papá hijo, ya viene, está arreglando las cosas con la madre de tus hermanos y viene. —vuelvo adentro asi me siento a darle pecho, me siento y muevo las piernas mientras le doy de su alimento—. Que hermosos ojitos que tienes... —sonríe sacando mi pecho de la boca y le digo las cosas como si cantara y él se emociona, se sacude riendo—. Que linda esa nariz que tienes, que linda boquita los dioses te dieron... —le doy unos besitos donde se rie tentado—. Que lindas tus manitos, que lindos tus piecitos... —LA PUTA QUE LO PARIO. —con Tahiel saltamos del susto cuando entra de golpe—. Perdónenme, perdón, no queria asustarlos. —Papaaaaa. —Si hijo. —lo agarra en brazos dándole un beso—.

