Ethan Dios, sentía los labios inchados, mi cuerpo ardía y mis manos picaban. ¿Qué demonios había hecho? La more relamberse los labios, y volví a abalanzarme sobre ella, comiendo con más ansias sus labios, amasando sus nalgas y comenzando a incursionar por el interior de mi playera, para sentir sus enorme tetas, redondas y pesadas, sus pezones estaban erguidos, listos para que los chupara como un bebé hambriento. Sus jadeos no se detuvieron, pero los hacia bajito, para no atraer la atención de Liam, alce la playera para admirar esos pezones rosados, la mire a los ojos. Oh. Por. Dios. Sus malditos labios estaban hinchados y el rostro lo tenía sonrojado, estaba borracha de deseo. Me atreví a chupar y succionar sus tetas, amasando una con mi mano libre, mientras mi boca se deleitaba, mi

