bc

La stripper

book_age16+
5
SEGUIR
1K
LEER
multimillonario
oscuro
love-triangle
BE
HE
brecha de edad
forzado
playboy
heroína genial
drama
sweet
sin pareja
pelea
ciudad
Oficina/lugar de trabajo
oso musculoso
tricky
love at the first sight
like
intro-logo
Descripción

Penélope sube al escenario para desnudarse, no para hacer preguntas. Pero cuando un propietario del club fija los ojos en ella y le paga con un cheque imposible de ignorar, entiende que el Flamingo no es solo un club de striptease: es un lugar donde las deudas se cobran en privado y la curiosidad se castiga. Atrapada entre el deseo, el miedo y el poder de hombres que no aceptan un no, Penélope descubre que algunas miradas marcan el principio de algo mucho más peligroso.

chap-preview
Vista previa gratis
Bailarina suculenta
El Flamingo estaba a rebosar, más lleno esta noche que en mucho tiempo. El viernes por la noche marcaba la pauta de la gente que quería desinhibirse durante el fin de semana; beber y bailar para olvidar sus problemas y tal vez incluso encontrar una pareja adecuada con la que compartir la noche. A pesar de lo lleno que estaba, había una cola que daba la vuelta a la esquina. La gente estaba irritada por tener que esperar tanto tiempo, y algunos se marchaban y buscaban otros bares a los que ir. El aire nocturno traía un viento fresco y me hacía sentir escalofríos en la piel, que me recorrían los brazos desnudos y me hacían abrazarme con más fuerza. Mis pies, cubiertos por tacones, me llevaron detrás de la multitud y al callejón trasero, donde había una puerta con un letrero que decía “Solo empleados” atornillado con fuerza. Podía oír el fuerte ritmo del bajo, sentirlo en mi pecho. Jugueteé con la llave en la cerradura, y el tintineo de las pocas llaves resonó en la rampa del callejón amurallado. La introduje, la giré varias veces hasta que sentí el clic y la puerta se abrió. Las luces estroboscópicas parpadeaban por todo el club, cayendo sobre mi cara varias veces antes de que me diera la vuelta y volviera a cerrar la puerta con llave. Con el bolso bien sujeto al hombro, pasé por delante de la barra y entré en el pasillo trasero, donde me habían citado. Sentía las palmas de las manos un poco sudorosas mientras giraba el anillo de mi dedo corazón, un gesto nervioso que solía hacer. Podía oler el aroma almizclado del humo y el alcohol, casi arrugando la nariz ante la horrible combinación, pero continué mi camino por el pasillo alfombrado. Las luces eran de un color púrpura tenue, que parecía oscurecerse con cada paso que daba, pero lo descarté como un truco de mi mente. Cuanto más avanzaba y daba algunas vueltas, más lejana se oía la música. A pocos pasos de llegar, me tomé mi tiempo para subir el pequeño tramo de escaleras. Pude ver la puerta con el nombre “Jason Jackson” escrito en letras mayúsculas. Me acerqué a ella, llamé tres veces con delicadeza a la puerta de roble y, unos segundos después, oí un: —Adelante. Empujé la puerta y vi a un hombre sentado en su escritorio, con los pies apoyados en él. Tenía un cigarrillo encendido entre dos dedos y el humo salía de sus labios. —¿Qué necesitas, muñeca?—. Sus ojos apenas me prestaban atención, parecían mirar a lo lejos mientras daba caladas a su cigarrillo. Vi una botella de lo que parecía whisky escocés en su escritorio. —Soy Penélope... Empiezo hoy y me han dicho que venga aquí si necesito ropa—. Sus ojos se encontraron con los míos, pero no por mucho tiempo, ya que enseguida bajaron por mi cuerpo, deteniéndose en mi pecho, donde mis pechos se salían del sujetador que sentí que era necesario llevar hoy. —Ah, sí, tú—, suspiró, apagando el cigarrillo en el cenicero y levantándose. —Quítate la ropa. Necesito tomar tus medidas—. Tragué saliva nerviosamente, pero asentí con la cabeza. Más valía acostumbrarme a esto ahora. Primero me desabroché los tacones de 10 cm, con la esperanza de ganar un poco de tiempo antes de tener que quedarme en ropa interior delante de mi nuevo jefe. Pero, por supuesto, no tardé mucho en agarrar el dobladillo de mi vestido y quitármelo por la cabeza. Solo me quedaba la ropa interior y las medias de rejilla. Sus ojos recorrieron mi cuerpo antes de abrir un cajón y coger una cinta métrica. —Levanta los brazos—. Empezó a enrollar la cinta alrededor de mi pecho y podría asegurar que le oí murmurar “doble D”. Tomó medidas de mi cintura, caderas y muslos antes de alejarse y dirigirse a un armario en la esquina. Oigo el chirrido de las perchas, el revolver de la ropa hasta que sale con algunas cosas en las manos. —Déjate los zapatos y las medias de rejilla puestos y ponte esto—. Me lanzó una falda y un top corto y yo inmediatamente comencé a ponérmelos para evitar más vergüenza y humillación. El top era muy ajustado y hacía que mis pechos parecieran más grandes de lo que ya eran, mientras que la falda era más pequeña de lo que esperaba. Apenas me llegaba al trasero y el más mínimo movimiento revelaría mi tanga de encaje n***o. Aunque era pequeña, no era ajustada, excepto alrededor de la cintura. Era parecida a esas faldas de colegiala que se ven en las películas p0rno. Me até los cordones de los zapatos alrededor de los tobillos y me di la vuelta para salir al pasillo. Detestaba el atuendo, pero aun así pensé que era para llamar más la atención y así ganar más dinero. Volví al club y vi a muchos hombres y mujeres, algunos de pie alrededor de los escenarios, otros bailando juntos y otros compartiendo bebidas en el bar. No pude evitar sonrojarme cuando algunos se volvieron hacia mí, con la mirada devorando mis piernas y posándose en mi falda con la esperanza de verla levantarse un poco. Otros posaban la mirada en mi pecho y, en ese momento, me di la vuelta rápidamente y me retiré a los vestuarios. Saqué las llaves que había metido en mi bolso y abrí el candado de mi taquilla. Dejé el bolso en el colgador que había a un lado. Saqué mi neceser de maquillaje y me retocé la base y la máscara de pestañas, además de añadir una capa extra de pintalabios rojo oscuro a mis labios carnosos. Me sonrojé al verme en el pequeño espejo del vestuario. Ni en un millón de años me vestiría así en cualquier otra ocasión. La única vez que se me ocurría haber usado un sujetador push-up era cuando tenía que lavar mis otros sujetadores. Mi amiga me había comprado el conjunto para darle un toque picante a mi ropa interior, según ella. Me sentía sucia llevándolo puesto, incómoda. Mostraba más de lo que solía mostrar. Me coloqué un mechón detrás de la oreja, cerré la taquilla y volví a poner el candado. Mis tacones resonaron en el suelo duro al volver al club y fijé la mirada en el escenario que me habían asignado, del que me habían informado durante la visita al local la semana anterior. Algo que me pareció muy estricto en este club es que los propietarios no toleran que se toque a las bailarinas. Los bailes eróticos eran aceptables, pero costaban mucho más. La mayoría de las strippers de tienen libertad para tocar, permitiendo que la persona les acaricie las piernas o les meta dinero en el sujetador, pero aquí eso estaba prohibido. No me importaba, para mí era más que aceptable que no me tocaran. Respiré hondo para despejar mi mente y subí al escenario. En cuanto pisé el escenario, rodeé el poste con mi mano y pasé con fluidez a enganchar la pierna delantera alrededor del poste. Los hombres que ya me habían estado mirando se reunieron junto al escenario, algunos se sentaron cerca y se quedaron mirando y animando. Concentré mi mente en la música e intenté algunos movimientos básicos al ritmo. Bajé para hacer un giro inclinado y luego pasé suavemente a un giro de bombero extendido. Mis piernas se enrollaban y giraban, la falda se levantaba y dejaba al descubierto la diminuta tanga que se aferraba a mi trasero. Los hombres vitoreaban, lanzaban dinero, pasaban bebidas; un primer día típico en este trabajo.

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
58.4K
bc

La joven Ceo

read
16.6K
bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
10.7K
bc

La esposa rechazada del ceo

read
221.7K
bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
26.6K
bc

Bajo acuerdo

read
48.9K
bc

Tras Mi Divorcio

read
576.1K

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook