Capítulo 16: 《《El beso que no debería haber sido》》 La tarde caía despacio, como si el sol se resistiera a abandonar el cielo. Los tonos anaranjados y violetas se reflejaban en las aguas tranquilas del río, y el murmullo constante de la corriente parecía acompañar cada paso de Frank y Micaela. El sendero de tierra que bordeaba la ribera estaba cubierto de hojas secas, que crujían bajo sus pies con cada avance. Habían caminado durante horas, sin rumbo fijo, solo siguiendo el curso del río como si este pudiera guiarlos hacia un destino que ninguno de los dos se atrevía a nombrar. El pueblo quedaba atrás, con sus rumores, con las miradas cargadas de juicios, con todo ese peso que parecía hundirlos más cada día. Allí, en ese rincón apartado, podían respirar. Podían ser simplemente ellos, sin

