Capítulo 19: 《《El miedo también florece》》 El invierno avanzaba lentamente sobre el pueblo, tiñendo las noches de un frío que parecía filtrarse no solo en las calles, sino también en los corazones de quienes llevaban demasiado tiempo luchando contra sus propios fantasmas. Para Frank y Micaela, cada día era una batalla silenciosa, un intento de sostenerse en medio de una calma que, en el fondo, era engañosa. El miedo se había vuelto un huésped constante, siempre presente, invisible pero asfixiante. Las noches de Frank Frank despertaba con frecuencia en medio de la noche. El sudor empapaba su frente y su respiración era agitada, como si hubiera corrido una larga distancia. No siempre recordaba lo que soñaba, pero en la mayoría de las ocasiones la imagen de Micaela aparecía de algún modo:

