—¡Ataca! — Gritó el entrenador — ¡Vamos, Rexha, utiliza su fuerza a tu favor! Los combatientes observaban con atención a los diez novatos pelear contra diez experimentados. Era el segundo entrenamiento de batalla cuerpo a cuerpo en el que estaba Darat, ya habían acabado sus días de descanso y al fin podía unirse a sus compañeros. Estaba mentalizada a tener que entrenar después de la clase por su cuenta para poder ponerse al nivel necesario. —¡Levántate, Boyd! ¡Vamos, tienes que soltarte! — dio indicación a otro combatiente novato. —¡Vamos, Rexha! —Aplaudió Darat — ¡Tú puedes! ¡Tú puedes! Pero entonces la combatiente experimentada con la que ella peleaba, le dio un golpe directo a la mandíbula lanzándola al suelo. —Eso dolió — Wine hizo una mueca y apretó el brazo de Darat. —¡Ti

