CAPÍTULO 12 Punto de vista de Elijah Smith Por fin, después de una semana en el hospital, me dieron de alta y pude volver a mis comodidades usuales. Estaba harto ya de la comida desabrida y las constantes visitas de los médicos y enfermeras, que, si bien se suponía eran profesionales, tendían a intentar coquetearme o decirme comentarios inapropiados. Dominico me tenía una sorpresa hermosa: pastel de chocolate y cerezas confitadas. Tenía un olor delicioso y era la cosa más exquisita que había probado, sin embargo, lo que más importaba era que mi Daddy se había dado la tarea de horneármela con toda su dedicación y cariño. Esa tarde la pasamos de maravilla... y la noche aún más, si saben a lo que me refiero. Dedicándonos a dar vueltas por la cama en ropa interior, a darnos de comer el u

