CAPÍTULO 13 Era el momento: Elijah estaba al inicio de la iglesia mirando a Dominico . Quería llorar pero no podía arruinar su maquillaje. Tenía tu traje impoluto y su mirada en alto, sintiendo como los ojos de todos los presentes se dirigían a él. De la mano de la madre de su novio, Beatrice, Eli caminó al altar. Ella no había querido que caminara sin nadie a su lado y le conmovió el corazón. Cada paso era dado con firmeza y con decisión, sin ningún tipo de duda de lo que estaba haciendo ni mucho menos. Dominico estaba más que orgulloso y le ardía el pecho ver a su alma gemela caminar hacia él, porque le dolía lo mucho que lo amaba. Y se sentía emocionado y en éxtasis sólo de pensar en que iban a ser unidos en matrimonio e iban a estar juntos para toda la vida. Este era su sueño, es

