El enojo en Alexander la noche anterior era evidente, pero me había molestado en sobremanera que cambiara los planes y utilizara a Brenda para eso. No hemos hablado desde entonces, de hecho apenas nos hemos dirigido la palabra desde que nos recogió de la escuela. En sus ojos veo la inquietud, sé que quiere preguntar quién es el chico de la noche anterior y tampoco le quiero responder. Tomo aire y continúo dibujando sobre el lienzo blanco. Odio estar con él de esa manera, siento sus manos sobre mis hombro y da un ligero apretón "¿Juegas conmigo?" Su pregunta me toma por sorpresa ¿cómo puede pensar algo como eso? Le he entregado una parte de mí... pero ¿no es suficiente? Tal vez lo que pasó le hizo pensar eso, no hemos hablado ni definido algo a decir verdad. "Lo siento" escucho. So

