Lo estoy esperando afuera de la escuela, lo ocurrido ese día había sido maravilloso: finalmente le había tenido entre mis brazos. Ese día lo hicimos un par de veces más, ambos ansiosos e insatisfechos de cada encuentro que era mejor que el anterior. Sale con Brenda de la mano, al verme se sonroja y evita mirarme directamente, continua avergonzado. Es lo más dulce de su personalidad. Recibo primero a Brenda entre mis brazos, le doy un beso en la mejilla y la mantengo alzada mientras comienza a hablar, Ryan apenas hace una reverencia y murmura un "señor Clark" que me causa risa, pero no lo presiono. Subimos a mi auto, Ryan en el asiento del copiloto, ese es el lugar que merece. Cuando inicio la marcha Brenda es la que habla, yo respondo por momento junto a Ryan y la escuchamos reír

