Lucrecia quedó algo confundida, pues le sonaba conocido el apellido, pero no podía recordar de dónde. —Puede ser normal que lo hayas escuchado, los Brown son una familia muy nombrada, quizás lo escuchaste por cualquier noticia de farándula. —Tienes razón hijo. Ahora me disculpo, estoy tan asombrada y agradecida de tener a mis dos hijos conmigo, que no alcanzan las palabras para agradecerte —ella toma su mano en señal de agradecimiento y la besó. —Siempre será de esta manera, porque si Nick es su hijo, pues yo también soy parte de la familia, ahora soy su esposa. —Cuídalo mucho. Allí donde lo ves, todo grandote, con una presencia intimidante, rostro serio y lleno de dolor, fue un hombre forjado por unos padres muy cariñosos, los cuales dieron su vida para que sea un hombre de bien. Sí h

