Tenemos un trato.

1720 Palabras
—¡Buenos días! Soy Nicolás Anderson. —él se presentó con Marie dejándola sin aliento. Ella arregló sus anteojos para poder apreciar bien la belleza de ese espectacular caballero de más o menos 1,82, cabellos oscuros, labios carnosos, ojos claros y una personalidad fuerte, pero sexy y cautivadora. Le costó volver a presentarse para ayudar a Marie a salir del asombro en el que la había dejado. —Disculpe. Me presento. Soy Marie Ferrer. —Al grano señorita ¿A quién debo eliminar para ganar esa suma de dinero? Ella rio mientras aclaró su garganta. Le parecía increíble que siendo tan bello, a la vez fuera tan seco, cortante y directo. —No tiene que eliminar a nadie, señor Anderson. Esto es tan simple como esto. —ella le mostró el documento con todos los pasos a seguir. Él la observó con una ceja anclada—¿Así de fácil? —No es tan fácil. Pues debemos llevar todos los pasos al pie de la letra sin ningún error. —¿El pago, cómo sería? —Ella ha decidido que sea un pago adelantado. Quiere confiar en un extraño. —Si confían en mí, en caso de ser elegido, prometo hacer las cosas bien. Esto parece más un regalo que un contrato ¿Qué? ¿Los millonarios no encuentran qué hacer con su dinero? —Tú solo debes preocuparte por lo que te toca. Firma el contrato y procedemos con los primeros pasos. Él firmó y pasaron juntos todo el día haciendo fotomontajes y llenando los requisitos necesarios. Al finalizar la tarde ya tenía en sus manos un cheque de $25 mil dólares. —¡No! ¿Dónde está el truco o la cámara escondida? Esto ha sido muy fácil. —Así de fácil podrías ganar más, si llevas todo esto al pie de la letra. —¿Cuándo conoceré a mi esposa? —preguntó y se veía muy serio. —Con la firma de este contrato ya estás casado con mi amiga, quien en este momento está abordando un avión con destino a Europa. Las fotos que acaban de hacerte pronto se convertirán en las fotos de tu boda, en unos días te las mostraré. ¡Ahhh! Y solo debe repetir que se casaron a escondidas para que no puedan interferir en sus sentimientos por las diferentes clases sociales. —¡WOW! Las personas cada día son más extrañas. Una duda. En el contrato decía que me iría a vivir a un apartamento, para que así esté preparado ante cualquier movimiento que decidiera hacer mi ahora suegro. Ella lo miró y se quedó en silencio, la verdad es que por falta de confianza ya había decidido obviar ese paso. —Por ahora esto no es necesario. —Yo diría que sí. En este momento vivo en un callejón con un amigo. ¿En caso de tener que hacer mi trabajo? ¿Cómo lo haría? Ella estaba a punto de buscar una excusa para evitar que se mudará al Penthouse, pero la llamada de Grettel en ese momento interfirió en sus planes. —¡Hello! ¿Ya está hecho? —Acabamos de firmar el documento y entregarle el cheque. —Bien. Ahora debes entregarle las llaves del apartamento y mi número de contacto. Ya están llamando para abordar, deséame suerte amiga. Ella le responde mirando a aquel apuesto hombre. —Suerte. —¿No hablará conmigo? —preguntó al notar que la llamada había terminado. —Ahora no puede, está abordando un avión. —ella va por la maleta que le hizo Grettel y se la entregó. —Dentro están las llaves y la dirección del apartamento en el cual tendrás que vivir. También encontrarás algunos trajes elegantes de diseñador en caso de alguna reunión importante. Él observó que todo tenía su talla. —Qué curioso. —No hay nada de curioso. En tu perfil tienes tu descripción, y con la tecnología todo resulta más fácil. —Bien, si es todo, desde hoy me acomodo en el apartamento y desde allí sigo órdenes. —Vamos y te lo muestro. —¿Siempre te tendré de guardaespaldas? O ¿Solo será por tiempo limitado? —Te diré algo y quiero que me prestes atención. Esto es algo importante para Grettel y solo necesitamos de tu colaboración absoluta. Te aseguro que te podrá ir muy bien si colaboras. Solo no quiero trucos. —Solo me gustaría saber si ella está con otra pareja y quiere hacer un pantallazo con esta falsa. —Aunque esto no es tu interés, tengo que decirte que mi amiga solo está estudiando lo que desea y su padre le prohíbe, y si estuviera viviendo el amor con la persona deseada, ¿En qué te podría afectar? —En nada, sigamos jugando, esto se está tornando interesante. Marie lo llevó al apartamento y él no podía creerlo, pues en su vida pensaba siquiera entrar a un lugar tan prestigioso y hermoso. Ese lugar estaba equipado con todo lo necesario y más. Desde ese día solo se dedicó a darle forma y estructura a su venganza. Cómo no tenía el dinero completo, no logró obtener la reunión con la persona que le aseguró que lo acercaría al desgraciado, de Jackson, pero él esperaba paciente, ya que sentía que estando en ese lugar no le sería imposible completar ese dinero. Pasaron 8 meses y en ese tiempo Grettel solo había hablado con él en dos ocasiones para informarle sobre cosas irrelevantes que tenía que saber. Su misión fue un éxito y antes de lo pensado estaba dentro de la asociación de diseñadores Europeos, ella estaba feliz y en seguida le escribió a su amiga para contarle la buena noticia. ¡Ring, Ring, Ring! La interrumpió el sonido de su celular mientras escribía el texto y solo alcanzó a enviarlo. —¡Hello! —Hola hija querida. ¿Cómo te ha ido en tu viaje por Italia? Ella abrió los ojos grandes de la impresión que se llevó al enterarse de que fue descubierta. —Yo... —No quiero escuchar estupideces. El sábado te quiero en la cena familiar que haremos para recibir al nuevo nieto de mi hermana. Te espero con tu esposo, digo, si realmente te has casado y no se trata de otra de tus mentiras. Él cerró el celular dejando su corazón agitado, ella no se esperaba que su padre la descubriría. Tenía un choque de emociones, pero parecía no terminar ahí, pues al percatarse y observar su celular, había varias llamadas perdidas de Marie, así que no lo pensó más y enseguida le devolvió la llamada. —Amiga estoy en problemas. Mi padre descubrió que estoy por acá y creo que también sabe sobre el matrimonio contractual. —Lo sé amiga. Escuché que está dispuesto a pagar un doctor para revisar que no sigas siendo virgen, y si no se consumó el matrimonio, está dispuesto anular todo y hacer que hagas las cosas por las reglas. —Qué horror. No soy una niña y no merezco este trato. —la frustración había llegado a la vida de Grettel. —Él le comunicó a mi padre que te has vuelto una rebelde y mentirosa. También escuché que hablaron sobre unas cláusulas. —¿Qué hago? —preguntó cabizbaja, cuando se vio sin salida. —Consumar el matrimonio, seguir el juego de tu padre y posponer tus sueños para más adelante. —No quiero. —Si le llevas la contraria, él te va a cerrar todas las puertas, conoces que es poderoso y no sería imposible para él. —¿Cómo le entregaré mi cuerpo a un desconocido con el perfil que me describes? —Creo que no será tanto el sacrificio, ese hombre está hecho un bombón. Tatuajes tienes por montones, pero lo de delincuente, hasta ahora no lo he podido comprobar. —Mi vida es un desastre. —ella lloró desconsolada, pues lo que guardó con tanto anhelo para el día de su boda, lo tendrá que entregar a un desconocido tatuado. —Esto es el karma. Me casé con este hombre para molestar a mi padre, y la perjudicada he sido yo. —Debes tranquilizarte amiga. Me duele escucharte así. —Avísale a ese hombre que mañana estaré en casa. Por favor, haz esto por mí. En este momento siento que todo mi mundo se derrumba sobre mi cabeza. —Cuenta con eso amiga. Marie terminó la llamada y de inmediato y sin avisar, tomó las llaves de su auto y condujo al Penthouse. Ella pensaba encontrar todo desordenado y arrabalizado, pero para su sorpresa fue todo lo contrario. Él la recibió y de inmediato la invitó a pasar. —¡Buenas noches! Qué sorpresa tenerte por aquí. Ella miró en todas direcciones, asombrada de lo impecable que se veía aquel lugar. —He venido por un segundo trato. —Música para mis oídos. —respondió lanzando una mirada de satisfacción. —Bien. Grettel estará de regreso mañana, ya que se presentó una cena familiar de imprevisto. —Por fin la conoceré antes de finalizar el contrato. Ella colocó sus ojos en blanco. —No me interrumpas. La tendrás que buscar en el aeropuerto y planear una noche de boda perfecta, donde el matrimonio debe ser consumado. —¿Qué? Esto no estaba en el contrato. Ella le dio un pequeño adelanto para que él entendiera la razón del cambio y luego colocó un fardo de dinero con 40 mil dólares. Esto lo tomó de su dinero para que Grettel no la pasará tan mal, pensando que compró su primera noche. —Todo esto será tuyo, solo tienes que hacerlo con cariño y que ella pueda estar cómoda. Él la miró a los ojos sin expresión ninguna, se acercó al dinero y lo tomó. —Tenemos un trato. —También un secreto. Te recuerdo que esto no estaba en el contrato y yo solo quiero que no sea tan duro para mi amiga. —No te puedo asegurar que seré un Romeo, pero sí le regalaré una noche ardiente. —No me interesan los detalles. Ella se estremeció con solo escucharlo. Nick era hermoso, fuerte y muy sexy. Eso sin mencionar lo imponente que se veía. Desde ese momento rogó para que su amiga no cayera en depresión y todo este enredo saliera perfecto.
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