Narra Krista
Pasan los días y parece que no lo veré aun, debería disculparme con él de lo grosera que he sido desde que lo conocí, lástima que no tenga su número y tampoco me atrevo ir a la empresa de su padre. Qué difícil es esto. Salí esta vez yo sola a dar la vuelta por la plaza comercial y lo vi de lejos, ¡Wow! Se veía realmente guapísimo de traje, me iba a acercar pero una mujer muy atractiva se acercó a él y le dio un beso corto en los labios – no puede ser- ahora entiendo porque no quiere compromisos, -pero eso puede cambiar, Krista- me dice mi conciencia. No me quiero hacer más ilusiones. Antes de que me notara, Salí corriendo de ahí, me fui a un parque y me senté en una barca frente a un lindo lago, hundiéndome en mis pensamientos y comencé a llorar en silencio.
- ¿Krista?- escucho la voz de un hombre llamarme y creo saber quién es, volteo y no lo puedo creer, es él, mi ex
- ¿Car… Carlos?- digo tartamudeando
- Hola, ¿Cómo has estado? A parte de hermosa- debe ser un especie de alucinación
- Eso no te importa- digo ya un poco molesta
- Te quiero invitar a comer, por favor- dice poniendo ojos de cachorro tierno
- No lo sé- dudo un poco
- Ándale- me toma de la mano casi obligándome
- ¿qué quieres?- le digo aun molesta ya en el lugar
- Quiero que me perdones por todo- dice tratando de tomar mi mano, pero la quito
- ¿perdonarte? ¿lo dices en serio?- digo con ironía alzando una ceja y cruzándome de brazos
- ¿Qué te perdono. Que me hayas sido infiel cada que podías? O ¿lo grosero que fuiste conmigo después
- Sé que me equivoqué y en verdad lo siento mucho- la verdad no le creo nada
- ¿sabes algo?- digo y se me queda viendo- ya estoy comprometida- digo con media sonrisa maliciosa
- ¡¿comprometida?!- se sorprende y sigo sin quitar esa sonrisa
- Así que si me disculpas tengo una cita con mi novio, él si me trata bien- me levanté y salí del restaurante sin comer nada, diablos, tengo mucha hambre, quizás coma algo en casa.
Llegué a mi casa y al entrar, no lo podía creer, ahí estaba aun con su traje, tan guapo, y con sus padres, pensé que no habría reunión, hasta quien sabe cuándo.
- Hija, que bueno que ya estás aquí- dice mi madre abrazándome y dándome un beso en la mejilla. Ángel ni siquiera me mira
- Buenas tardes- salude a la familia Anderson
- Buenas tardes - me saludan la señora Bárbara y su esposo
- Buenas- apenas y saluda él. Si me dolió un poco, pero lo tengo merecido. Me senté junto a mi madre y Ángel sigue sin mirarme
- Pensé que no habría reunión hoy- digo confundida
- No pequeña, fue de último momento- dice papá
- ¿y eso? ¿a qué se debe entonces?- pregunto, esperando a que digan que siempre no nos comprometan después de todo.
- Los veníamos a invitar a nuestro aniversario que será dentro de 5 días.- justo lo que deseaba, así podré estar cerca de él.
- Muchas gracias Bárbara. No faltaremos- dice mi madre, yo contengo mi felicidad y Ángel sólo rueda los ojos con fastidio.
- Perfecto. Y ya que estamos aquí, me gustaría que mi hijo vuelva a salir con Krista- dicho eso estoy a punto de sonreír, cuando él se levanta molesto y sale de la casa sin antes decir que los veía afuera. Yo también me levanté y me fui a mi habitación a seguir llorando, este no ha sido mi día. – Ángel, creo que… me enamoré de ti.-Cierro los ojos, la verdad estoy muy cansada, lo veo con una mujer muy guapa, y sigo sin agradarle. Todo es mi culpa.
Narra Ángel
Me encontraba en el centro comercial esperando a Vanessa, la verdad ya no me importa si me ven con ella, mientras sea un hombre libre, y espero que así siga. Miraba hacia la lencería que pensaba regalarle para nuestros próximos encuentros, en eso la veo llegar y se acerca a mí de forma sensual y me da un corto beso en mis labios. Antes de entrar miro hacia mi derecha y veo a Krista darse la vuelta y correr. ¿Qué le pasa?
- ¿Entramos hermosa?- le pregunto y ella asiente
- ¿me va a comprar lencería señor Anderson?- dice de forma juguetona- yo la tomo de la mano y entramos. No pasaron ni 15 minutos cuando me llama mi madre para decirme que tenemos que ir con los Griffin.
- ¿es necesario que yo vaya?- pregunto algo incrédulo
- Si hijo, no quiero que tu padre maneje muy seguido.- dice ella seria
- Está bien, ya voy a la casa por ustedes- dicho eso cuelgo y le digo a Vanessa que compre lo que más le haya gustado y que otro día veníamos con más tiempo, ella sonríe y así lo hace.
Llegué a la casa y mis padres ya estaban afuera, les abrí las puertas del carro para que pudieran entrar. Manejé hasta la casa del socio de mi padre, una vez que llegamos nos recibieron sorprendidos por nuestra visita, nos invitaron a pasar y tomar asiento. Antes de que mis padres hablaran, la mocosa molesta estaba llegando, saludo y yo la ignoré por completo, la verdad estoy7 cansado de sus actitudes infantiles y groseras. Ella estaba confundida por nuestra visita, pero ya mis padres les dijeron que es para invitarlos a su aniversario, y sólo para molestarla, llevare de compañera a Vanessa, no me importa que mis padres se molesten conmigo. Y también lo tenían que echar a perder los Griffin con que debo tener otra cita con su odiosa hija, a lo cual me moleste demasiando y salí de la casa, entré al carro para esperar a mis padres que no tardaron en salir de ahí.
- ¿Qué te pasa Ángel?- dice mi padre molesto
- ¿Por qué tengo que salir con ella?- él sólo me mira mal
- Es por negocios, y sé que por ahora no te sientes seguro. Pero debes sentar cabeza también – dios, ¿Por qué a mí?
- Lo sé papá, pero ¿por qué no alguien más cerca de mi edad?- digo más tranquilo
- No tengo muchos socios, y casi la mitad de ellos tienen hijos hombres y los que tienen mujeres de casi tu edad, ya son casadas, y al conocerla en foto por su padre, me pareció la ideal para ti – pone su mano en mi hombro
- Por favor, pon de tu parte, te lo pido- lo miro y asiento, él se pone feliz y nos fuimos a casa.
Subí a mi habitación, lo único que hice fue recostarme en mi cama y meditar todo lo que ha pasado en ya dos meses desde que la conocí, tal vez si ponga un poco de mi parte, aun no lo sé.
Era un sábado más, y estaba de antro con Vanessa, esta vez me la estoy pasando mejor, tomando a gusto y nos la pasábamos besando, ella si es para mí, lo vuelvo a pensar una y otra vez, le pedí que me acompañara en el aniversario de mis padres, pero me dijo que ya tenía unos compromisos familiares, ni hablar. De pronto la veo nuevamente con sus amigas y veo que un tipo se le acerca pero ella lo mira con odio, creo que peor de lo que hace conmigo. Él estaba muy insistente, estaba a punto de levantarme, pero sé que no debía, vengo con Vanessa y no debe saber que algún día me van a comprometer con ella. La sigo mirando mientras bebo el vodka del vaso. Ella le da una bofetada y él se fue a otra parte furioso. Sé lo que se siente. Veo que ella se levanta y sé para donde va, así que le dije a Vane que tengo que hacer una llama, ella asiente y nos damos un beso. La veo entrar al tocador, esperé a que saliera, después de 5 minutos sale y se me queda viendo por primera vez sorprendida, pero con tristeza en sus hermosos ojos.
- An… Ángel- es la primera vez después de tanto tiempo escuchar mi nombre de sus hermosos labios
- Hola- la saludo, ella iba a decir algo pero se fue corriendo, como se la ha estado haciendo costumbre, y por primera vez sonrío, por decir mi nombre, y no molesta ni grosera. Me fui para encontrarme con Vane pero no la vi, le envié un mensaje diciéndole que se me presentó un asunto familiar, ella respondió que no había problema. Salí del antro y la vi subirse a un taxi. Lástima.
Narra Krista
Salí de nuevo con mis amigas al antro, la verdad estaba peor de ánimos que nunca, pero terminaron por convencerme, - como me odio por ser grosera con Ángel- pensé para mí misma bebiendo mi margarita
- ¿sigues con los ánimos por los suelos?- pregunta Karina preocupada por mi
- Si- digo desganada
- Él estuvo hace dos días en mi casa y me ignoró, y le desagrado la idea de seguir saliendo conmigo, tanto que se molestó y se fue de mi casa- tengo ganas de llorar
- Animo, ¿aún no hay día para esa cita?- esta vez pregunta Regina
- No creo que suceda después de eso- las dos me abrazan y comencé a llorar
- ¿Krista?- me dice la voz de un hombre, ¿en serio, este idiota nuevamente? Me limpie las lágrimas y lo mire molesta
- ¿Qué quieres?- lo fulmino con la mirada
- Deseo hablar contigo nena- no tenemos nada de qué hablar, me dejaste muy en claro que sólo era tu pasatiempo.
- Lo siento en verdad, debí decirte que tenía novia, pero me gustaste tanto que…- lo interrumpo
- ¿sólo para un buen polvo?- le digo aún más molesta
- Yo… claro que al principio así era, pero…- me alza un poco la voz y le doy una fuerte cachetada
- Lárgate- digo entre dientes
- Bien, niña tonta- agarra y se va. Yo me disculpé con mis amigas y me fui al tocador, a lavarme el rostro y retocarme el maquillaje. Salí de ahí y lo vi frente a la puerta pero estaba serio, no frio
- An… Ángel- digo sorprendida y relajo su rostro, creo que no esperaba que lo llamara por su nombre
- Hola- saluda, y veo un pequeño brillo es sus hermosos ojos cafés, me iba a disculpar con él pero preferí huir de su presencia. Me fui a tomar un par de tragos, me despedí de las chicas y Salí a tomar un taxi, para mi suerte ya estaba uno ahí, y la verdad no me importa si vino por alguien, me subí y le indiqué la dirección de mi casa, y arrancó el carro, volteé y lo vi ahí parado, de seguro espera a una mujer exuberante. -Mi Ángel, te amo- dije en voz bajita para mí y con lágrimas en mis ojos.