Nos sentamos todos a la mesa dimos las gracias, y comenzamos a cenar en un ambiente un poco incómodo, todo debido a las preguntas indiscretas de mi tía, los dardos venenosos de Blair hacia mí, las miradas desafiantes que Kevin y Dante se mandaban. – ¿A qué te dedicas Dante?–preguntó mi madre con curiosidad – Mi familia es dueña de diversos negocios, yo me encargo de gestionar y administrar algunos, mientras mi padre lo hace con el resto– – Pero llegara el día que tengas que controlarlo todo, ¿no?–preguntó mi tía con descaro, suspiré comenzando a resignarme ante su comportamiento – Sí, será el día que él decida jubilarse para jugar al golf y dedicarse a sus nietos…– – ¿Ya tiene nietos?–preguntó mi madre – No, aún no, pero quizás pronto los tenga–me guiñó un ojo haciendo que casi me

