Al salir del edificio vi a Dante apoyado en su coche, se veía sumamente atractivo vestido con ese sencillo traje n***o, me despedí de mis amigos y ellos se despidieron a lo lejos de Dante, a paso nervioso me acerqué a él, me esperaba con una sonrisa – Te ves más hermosa de lo que imagine…–me miraba de arriba abajo, casi comiéndome con la mirada – No digas esas cosas que me harás sonrojar–dije avergonzada – Tendrás que acostumbrarte, ¿pero no tienes frío?–preguntó al verme con el abrigo en la mano – Muchísimo, pero quería que me vieras con él– – Lo hubiera visto en el restaurante– – Pero no tendría el mismo efecto– – En eso tienes razón–ambos reímos levemente– Vamos, entra antes de que te congeles–dijo abriendo la puerta como todo un caballero El camino hacia el restaurante se me

