A ella no le agrada la presencia de Teo, por lo que se coloca de pie pero, él la toma de la mano. —no puedo creerlo, usted parece un maldito imán, me está siguiendo —¿Puedes dejar de ser tan histérica? —mire señor Evans, lo de nosotros solo es laboral, deje sus cochinas insinuaciones, déjeme en paz ¿Entiende? —te quedaste esperando a tu esposo— se apresura a decir —estoy solo, acepta comer conmigo —siendo sincera con usted, no lo soporto señor Evans —es porque no te has olvidado de mi ¿Cierto? Emily sonríe con amargura. —te olvide hace siglos, ahora ¿Puedes soltar mi mano? O tendré que utilizar mi fuerza para hacerlo —esta bien, solo acepta comer conmigo y te prometo no molestarte más ¿Puedes? Ella suspira, Teo le está jugando sucio, y literal ella no puede estar cerca de él. —solo

