Karol Brown: Paso saliva de forma nerviosa y nuestras miradas se pierden de una vez por todas, debido a que el carro ya está en movimiento. Dejo escapar un suspiro un tanto cansada y siento el soplar del viento en mis mejillas haciéndome cosquillas, y al mismo tiempo llenándome de paz. Esto es algo que no había experimentado nunca y sentir que puede arreglar mis problemas por primera vez, se siente muy agradable.En el momento que éstos pensamientos se terminan de invadir en mí cabeza, puedo distinguir por el rabillo del ojo que Sebastián está mirándome, pero no lo hace de forma divertida como siempre suele hacerlo, esta vez me mira con cierto enojo, algo que desconocía de él todavía. Volteo la mirada hacia él y lo miro de forma interrogativa. -¿Qué pasa? -No...¿Qué te pasa a ti? -

