Me fui a acostar cerca de las dos de la mañana, nos quedamos conversando los tres en la cocina. Mi pez nos explicó cómo fue que Rocío lo buscó para que la ayudase en la situación con su madre, cómo él fue haciendo que la niña olvidara a su madre, poco a poco, sin quitarle su inocencia de niña, que la fuera viendo como a una extraña para que no doliera su partida. Poseidón sabía que ella dejaría a su familia, el hombre en cuestión, su amante, era un tipo con mucho dinero, separado tres veces, sin contar sus innumerables aventuras, un hombre dominante; como líder de una de las grandes empresas nortinas, le gustaba tener el control de todo, incluso de sus parejas, a las que aburría pronto con sus exigencias. Teresa se deslumbró con él, sin pensar en las consecuencias, porque el único requisit

