CAT No podría describir con una sola palabra todo lo que sentí cuando mamá me dijo que Landon tuvo el accidente, pero quizá el término más cercano, ese que mejor englobaba todas las emociones que experimenté, era el miedo. Miedo de escuchar el resto de sus palabras. Miedo de que no hubiera una solución. Miedo de perder a Landon. Tan solo, miedo. Fue como si dejaran caer agua helada sobre mis hombros y esta se deslizara hasta mis pies, como si mi sangre se volviera hiel y todo el calor se acumulase únicamente en mis ojos. Fue como tener un cuchillo cruzando mi garganta, ahogándome, sin permitir que ninguna palabra saliera de mi boca. —No —pronuncié, con la voz rota—. No puede ser verdad. No hay mejor conductor que Landon, él nunca..., él nunca ha tenido ningún problema manejando —Hice

