-Buenas noches, señora, es así como todos los días sale y deja a sus hijos solos -reclama y me detengo. -Bueno, no tengo a quién darle explicaciones de lo que hago, soy libre de salir y mis hijos no estaban solos, según yo, ellos estaban con su papá, así que con permiso señor -le digo y subo a mi habitación, pensé que me seguiría. Solo escuché la puerta, cerrarse, enciendo la luz y hay tres polizontes en mi cama, ver sus caritas es lo que me ilumina mis días -¡Oh no! Se han colado unos polizones a mi habitación y sé cómo sacarlos -les digo tomando una almohada e iniciando una guerra de almohadas. Las risas de todos se escuchaba por toda la habitación hasta quedar agotados, nos acostamos en la cama en diferente formas. -Mami papá dice que vamos a vivir contigo, pero cuando lo necesitem

