-Mi amor te amo, tu papi también te ama, solo que por el momento está molesto, pero pronto se le pasará. No hagas caso a sus palabras, él también te ama como yo te amo -hablo acariciando mi panza, mis lágrimas salen, ya no quiero llorar -Darío, te extraño tanto, ¿por qué te estás dejando llevar sin investigar primero? Regresa mi amor, te lo pido -suplico en silencio. Tami entra a mi habitación, me limpio mis lágrimas. -Mami ya no llores, nosotros vamos a estar siempre a tu lado y te vamos a ayudar con mi hermanito -me dice abrazándome. -Gracias cariño, es la emoción de saber que tengo unos hijos maravillosos y el que viene en camino será bien recibido por sus hermanos -le menciono, pero ya no estemos tristes, voy a estar unos días en casa necesito descansar y quiero estar pendiente de m

