Malor no respondía los mensajes en su teléfono, imaginé que estaba ocupado, así que, aprovechando escapar un poco de la tensión que mi equipo estaba viviendo, bajé en ascensor hasta su piso, donde me encontré a esos viejos compañeros que hicieron mis días más amenos en la llegada a la estación. -¡Vaya, vaya, mi amiga la No Ruedas- sonreí al oir la voz de Marco a mis espaldas mientras las chicas me abrazaban como si tuviésemos mucho tiempo sin vernos. Choqué puños con él y saludando a Hill y Benton pude darme cuenta que Malor no parecía estar ahí, de otra forma habría salido con el ruido que hicieron todos para saludarme. Ella pareció entender mi intriga y apretó mi hombro llamando mi atención mientras miraba hacia la puerta de su oficina deseando tener vista de rayos x. -No está aquí, l

