163

1811 Palabras

-Bien, ¿Cómo vamos?- con tres vasos de café cargado, dos Advil, lentes de sol y estaba parada en la Avenida junto con mi equipo desplazado, Picop me miraba empequeñeciendo los ojos y acomodando la visera de su gorra con las siglas del escuadrón, al igual que nuestras camisetas, usábamos pantalones de combate y nuestras botas, nunca sabías con qué te podrías encontrar. Era un área muy violenta de la zona y aunque teníamos alerta de que sólo eran esas dos personas quienes operan y manipulan a los infantes, uno nunca sabe cuando puede salir un doliente a defenderlos, y entremos en un fuego cruzado. Por eso, aunque no usábamos los chalecos, sí los teníamos a la mano en las camionetas. La policía local también nos prestó apoyo, como en todo, y eso sólo hizo más fácil el desplace. -Localizamos

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR