A las cinco de la mañana ambos fueron despertados por el sonido de la radio, era Robert intentando comunicarse con ellos, Daniel se levantó rápidamente para tomar la radio y responderle a su abuelo, en aquel movimiento lanzó a Lucille hacia un lado pues ella estaba acostada sobre su cuerpo y la pobre solo pudo frotarse los ojos con disgusto mientras lo escuchaba hablar, iban a ir a cortar el árbol caído para dejarles el paso libre, el tiempo en que iban desde el rancho hasta donde estaba el árbol iba a ser aprovechado por ambos para arreglar la cabaña y arreglarse ellos, le pidió a su abuelo que le llevara una camisa y un par de chaquetas, la madrugada estaba muy fría y las prendas aún estaban mojadas. Lucille no se iba a poder poner el pantalón ni las botas, todo seguía escurriendo agua,

