Hacia menos de 1 año que nos habíamos casado. A Laura, mi esposa, sus amigas le decían Blancanieves, porque se parecía mucho a la del dibujo animado: pelo corto, muy n***o, pechos redondos y grandes, piel muy blanca. Yo tenía unos 21 años y Laura 19. Como la mayoría de las parejas tan jóvenes, teníamos sexo con bastante frecuencia, pero con poca calidad debido a nuestra poca experiencia. Además teníamos demasiado respeto el uno por el otro. Nuestra mayor perversión era que ella me bese el m*****o antes de que la penetre. Yo no me animaba a pedirle que me la mamara, menos aun eyacularle encima, además ella nunca me lo pedía. Pese a todo nos queríamos y nos seguimos queriendo muchísimo. También como toda pareja joven tuvimos unos pequeños problemas económicos, así que Laura me dijo: Que te

