Nick pierde el sentido por un momento y golpea su rostro contra la madera de la mesa, madre jadea asustada y preocupada a la vez. Se acerca cautelosa, acaricia su cabello y poco a poco recobra el sentido. — ¿Mi niño te encuentras bien? ¡háblame por favor! – levanta la cabeza mirando con recelo a mi madre, quien se escandaliza al ver la sangre en su nariz. — No mamá, me duele la nariz – dice con voz aniñada. Mi madre entrecierra los ojos y me observa pidiendo una explicación, me encojo de hombros ante el gemido de Nick y me conduelo de él. — Es una reacción normal frente al choque que ha experimentado por la deshidratación y el haber recibido el líquido en su torrente sanguíneo tan rápido – ladeo la cabeza limpiando la sangre que brota de su nariz. Administro un calmant

