¡Mierda me está matando el dolor de cabeza! Trato de moverme y tengo todos los músculos agarrotados, ni siquiera he abierto los ojos para no correr el riesgo de que la cabeza se me abra en dos. Giro y siento que voy cayendo en un abismo ¡maldita sea! ¿Cuánto bebí? — ¡Auch, me lleva la mierda! – susurro cuando siento el golpe en el culo y escucho una carcajada conocida, aun no puedo abrir los ojos. — Bianca por favor, trae una limonada con azúcar y un punto de sal, ponle un toque de tabasco por favor – ordena el jefe de la casa y yo me estiro en el... piso ¿piso? ¿Dónde demonios estoy? — ¡Hola papá! – saludo cuando logro abrir un ojo — ¿qué hago aquí, me duele todo? – estiro cada músculo tratando de aliviar el dolor y haciendo que mi sangre fluya normal para no gangren

