El idiota de Nick lastimó a Darla con sus comentarios de borracho estúpido, no puedo permitir que ella se sienta mal aunque yo haya tenido la culpa. Ahora él tiene que marcharse de su propia casa por mi causa siendo yo prácticamente una extraña. — ¡Lo siento mucho, fue mi culpa! – Darla Hudson es la mujer más bella y sensible que conozco. Es amorosa y demuestra el afecto en todo lo que hace, desde tejer hasta regañar y retar a sus hijos, como lo ha hecho hoy y ahora está hecha un mar de lágrimas. — ¡No digas eso preciosa mía! Tú no tienes culpa de nada, él tenía que saber como manejar la situación ¡por el amor de Dios, él maneja un consorcio empresarial! – me aprieta contra ella y llora en mi cabello —. Eso me pasa por ser una mamá gallina que no quiere tener lejos sus polluelo

