¡Es un coqueto, un Don Juan! Esa chica ni siquiera es tan linda, es una, una... ¡maldición, parece modelo de revista! Resoplo de nuevo y tomo una copa de champan de la bandeja que pasa por mi lado. Robert me mira con las cejas alzadas y lo miro por debajo de mis largas pestañas, me acerco un poco poniéndome de puntitas de pie, lo que me facilita un poco llegar hasta muy cerca de su rostro para pasar algo de líquido de mi boca a la suya lo cual recibe con gusto. Sonríe. Me abraza y cierro los ojos al sentir su lengua en mi boca que se desliza con suavidad ¡Dios, este chico besa delicioso! Me arrincona un poco más para evitar las miradas y me estrecha entre sus brazos con fuerza, pero sin lastimarme. — ¿Podemos hacer esto aquí? – pregunta luego de separarse de mi boca, hago pu

