Mi amor amargo espera al pie de la escalera para ayudarme a bajar de lo más caballeroso, no puedo evitar amarlo, no puedo evitar odiarlo, no puedo evitar caer rendida a sus pies cuan me hace un guiño y me regala esa preciosa sonrisa de paz y sosiego. Robert me aborda estrechándome entre sus brazos, la emoción se me escapa en una lágrima cuando Darla y d**k se acercan desechos en halagos, tanto por mi atuendo como por la manera que en que llevo la ropa y la elegancia que he ganado aunque me pese decirlo de mi profe Cruella. Sonrío aceptando los cariños de todos, mi amor dulce – que en las últimas horas ha estado amargo – me abraza sutilmente besando el nacimiento del cabello en una caricia llena de afecto. Realmente quiero quitarle el esmoquin que luce y comérmelo a besos, pero no

