43

1635 Palabras

No pudo soportar más el encierro de la habitación. El aire enrarecido del castillo, que antes le daba consuelo, ahora la asfixiaba. Dafne necesitaba respirar, escapar aunque fuera por unos minutos de las paredes que se cerraban sobre ella. Así que salió, dejando atrás la seguridad de su cuarto y del castillo, buscando el consuelo del aire fresco de la noche. Corrí tras ella, el corazón latiendo con furia en mi pecho. Dafne se alejaba cada vez más, pero no podía dejarla ir así, no después de todo lo que habíamos pasado. El viento gélido cortaba mis mejillas, pero el frío que sentía en el pecho era mucho más intenso. —¡Dafne! —grité, mi voz rompiendo el silencio de la noche. Ella no se detuvo. Su figura se desdibujaba entre los árboles, cada paso alejándola más de mí, como si quisiera des

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR