Todo dolía, los medicamentos me adormecían todo el cuerpo, una pierna rota al igual que un brazo, un collarín, sin mencionar todos los moretones alrededor de todo el cuerpo, ya llevaba dos días en el hospital antes de que me dieran de alta porque el seguro se había consumido, me había atropellado un carro pequeño que no me vio porque al parecer salí de la nada y la lluvia repentina lo segó, no lo culpaba del todo, yo no había visto hacia los lados y realmente sabía que era afortunada de estar viva. Aunque mi vergüenza me hiciera querer no estarlo. Mi madre se enteró de las fotos al igual que todo el pueblo de Emporia donde vivíamos, todos creían que me había intentado suicidar después que las fotos se publicaron, le expliqué a mi madre que no fue así, pero ella no me creía, ni siquiera q

