Después de unos días, fui con Emma a la plaza a andar en bicicleta, o más bien a que ella me enseñara a andar en bicicleta porque nunca nadie me enseñó y realmente me sentía avergonzada de que siendo una adolescente no supiera manejar en dos ruedas. No había salido esos días porque -además de comenzar a practicar alemán por una app- tenía moretones en el cuello y parte del pecho, le hice creer a mi madre que estaba engripada así ella le decía a Evans que no podía salir en vez de hacerlo yo, me la mantenía todo el tiempo con suéteres largos para cubrirme hasta que por fin se habían aclarado y pude taparlos fácilmente con maquillaje, que humillante, me molesté con Draco, pero luego recordaba lo bien que se sintió y se me esfumaba el enojo. A pesar de no haber visto a Draco, me daba cierta

