Abrí la boca intentando comprender por qué Draco me mentiría, no tenía ningún motivo ¿o si?, no tenía ningún sentido para mí, era un perfecto mentiroso o tal vez yo estaba tan aferrada a querer entrar en su piel que me volvía incrédula con respecto a él, joder, yo era demasiado ingenua. -¿Estás jodiéndome? -murmuré levantándome de la banca donde habíamos estado sentadas, sin poder mantenerme quieta ante tal noticia. Me sentía estúpida, pero todavía mantenía una mínima esperanza en que Emma estuviera confundida. -No -dijo Emma confusa-, ¿Por qué te diría que no tiene hermana si tuviera una? No tenía sentido, pero mi mente no lograba encontrarle sentido a nada en ese momento. -Dijiste que no sabías nada de él -intenté calmarme, pero me di cuenta que había apretado tanto el cono de mi he

