BASTIAN Terminé de arreglarme antes que Elena y la dejé atendiendo su cuerpo con esas cremitas y cosas que usa. Me acerqué a la puerta mientras ajustaba el reloj en mi muñeca. — Bajaré. Te espero abajo. — Le dije, sin necesidad de mirarla, porque sabía que aún estaba concentrada en su reflejo. Salí de la habitación con calma, pero en cuanto cerré la puerta, aceleré el paso. No quería toparme con Lara. Bajé las escaleras en silencio, pero no la vi por ningún lado. Bien -pensé. Con suerte, seguiría metida en la cocina con su café de la mañana. Sin perder tiempo, fui directo a mi despacho. Había dormido más de lo habitual, así que necesitaba revisar los correos. Me apoyé en el escritorio, desbloqueé el celular y revisé la bandeja de entrada. Andrés ya había enviado un par de informes, pe

