Me despierto de manera lenta, removiéndome en mi lugar, estirando mis brazos y gruñendo ligeramente. La luz del día entra por mi ventana mostrándome que ha amanecido, busco mi móvil debajo de mi almohada, donde recuerdo haberlo dejado, una vez que doy con él lo enciendo para ver la hora y confirmar si puedo seguir durmiendo. Once cuarenta y tres. Me lamento mentalmente y decido levantarme. Cuando me levanto veo mi ropa tirada por el suelo haciéndome recordar la noche anterior. Logan había venido a mi habitación y me había castigado severamente por todo lo malo que había hecho. Toco mi trasero y duele al hacerlo, camino al espejo de cuerpo completo y lo miro notando en él hematomas, algunos morados y otros verdes, algunos marcando la forma de una mano, la mano de Logan. Por alguna razón n

