Habían caído boca abajo, se levanta al ver Emma que efectivamente habían caído en la habitación de meditación, a lo que oyen que se abre la puerta, ellos ya se encontraban levantados, aunque decidieron sentarse encima de los sillones al haber sentido ese remolido de emociones, para Emma fue una adrenalina que podría explicar, en cambio para Alejandro fue ensordecedor escuchar. —Ustedes como llegaron aquí. Voltean al ver a Gelga aun en su overol verde mirándolo. —Hola Gelga, necesito tu ayuda, tu dijiste que ayudaste a Coraline, debo hallarla y necesito saber el camino que tomo. —Eso será complicado. —¿Por qué? Si solo es un camino. —Pero no buscan lo mismo que tú, ella busca al carroñero Sil Cocher. —Entonces dime por donde comenzar a buscar al errante Adulció. —Ok solo tomo alguna

