Capítulo 47.Narra Pablo. El miedo comenzó a apoderarse de mí, así que me acerque a Ronaldo. —¡Ahhhh! —esta vez pude escuchar la voz de Lis, pero no podía verla. —Ayúdame a salir —dije. Ronaldo nervioso puso su mano, para que yo pusiera mi pie, y así poder impulsarme, pero al tocar la esquina del hoyo, mi mano se resbalo, evitándome salir. —¡Mierda! —grité asustado. —¡Felipe, usa el libro! —grité intentando nuevamente lo del pie de Ronaldo, esta vez con éxito. Comencé a empujar mi cuerpo, mientras observé a Felipe en el suelo, y a Lis a un lado de él. —¡Ayúdame, Lis! —grité, ella se puso de pie, y corrió hasta mí, tomándome de la mano, y ayudándome a salir. —Espera un poco Ronaldo. Llegue hasta Felipe, él estaba en el suelo, al parecer inconsciente, por lo cual rápido me aleje, toma

