No podía dejar de dar vueltas en la sala del hospital esperando una respuesta del estado de Amaya y nuestro bebé. Kassey llora a un lado en los brazos de Kevin mientras mis padres tratan de tranquilizar a Sofía estando nerviosos ellos también. Desde que llegamos no nos han dado respuesta alguna sobre su estado de salud y eso nos carga a todos con los pelos de puntas. —No puedo creer que esa mujer haya sido capaz de esto —Musita en gimoteos mi madre —. Es una demente. —Armando —Escucho la voz de Sofía y giro viéndolo —. ¿Qué haces aquí? —La policía me llamo —Sus ojos se encuentran cristalizados —. Encontraron a Paulo en medio de la carretera gravemente herido y lo trajeron a este hospital. Sofía lo abraza y estebse aferra a ella cln dolor. Me acerco a ellos le brindó un abrazo y limpi
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