La cabeza me zumba una y otra vez. Trato de abrir los ojos pero la pesadez que siento en ellos no me lo permite. Escucho zuzurros a mi alrededor, mis muñecas me duelen horrores. No puedo ver, pero si sentir que se encuentran amarrados. ¿Qué diablos esta pasando? Hago un esfuerzo sobre humano en abrirlos, al lograrlo empiezo acostumbrarme a la poca luz de la habitación. Al hacerlo me doy cuenta que me encuentro sentada en el suelo sobre un colchón, a mi alrededor en el suelo hay pozos de agua filtrada y es bastante fuerte el olor a humedad. —Era hora que despertaras. Levantó la mirada y veo a Lorena sentada de piernas cruzada frente a mi mientras me mira con una sonrisa maliciosa. —Tú si qué estas loca —Musito negando —. ¿Acaso no eres consistente del problema que esto te tr

