Pasaron algunos días desde todo lo sucedido, unos días en lo que todo se ha vuelto gris para mi, pero a la vez colorido. Tengo un embarazo que va muy bien, la doctora me explico todo sobre el fallo del implante en mi brazo, así que me quedé más tranquila, sobre todo cuando dijo que ningún método era seguro. Mi hermano Enzo y Xander me han tratado de complacer durante estos días, no me quieren ver sufrir, su único objetivo ha sido verle reír, aunque ha costado en algunos momentos, ellos lo han conseguido. Mientras estoy preparando un rico aperitivo, recibí una llamada de Loren. —Buenas tardes Amiga, ¿Como estás?— Pregunté rápidamente. —Bien y mejor ahora que te escucho, no he ido a visitarte porque no he querido que Enzo se sienta incómodo con mi presencia, me gustaría os que almorzam

