Narra Alejandro Me encuentro plácidamente acostado en mi cama cuando escucho sonar mi celular, al ver en la pantalla no reconozco el número y lo dejo que siga sonando. Es tan insistente que no me queda de otra, ya no podía seguir descansando. —Hola ¿Quien es? —Estupido porque no atiendes el p**o celular— no reconozco la voz de quién me habla al otro lado de la bocina. —¡Perdón, creo que te equivocaste! —Pedazo de idiota soy Vanessa— se escucha enojada y no es para menos. —¡Oh, la princesita de papá!¿A qué debo el honor de tu llamada? —Necesito que nos encontremos en el parque que está a dos cuadras de tu casa, no demores—cuelga la plaza sin dar ninguna explicación. Me levanto y voy al baño a darme una ducha rápida y cepillar mis dientes, voy lo más rápido que puedo antes de que la

