Bombones derretidos sobre una galleta de chocolate. – Muchas gracias Mateo. Desde la mañana no he recibido más que atenciones, Ágata me trajo la comida con pudín de postre, el Duque Daigo me envió un pastel llamado ¡Delicia de Ambrosía!, y Casandra me envió bocadillos con nueces y avellanas. ¡Debería decir que estoy bien! Pero..., ya no me mandarán dulces. Lo dejaré pasar por un día. ¡Rubí Escarlata! Su peinado alto y sus vestidos color de rosa me hacen sentir incomoda, pero es la actitud del General la que me ofusca, me he esforzado tanto por mantener un ambiente estable en mi matrimonio y él va por una amante. ¡Qué descaro! Pero..., no me siento tan mal como debería. Esta mañana la señora Sigfred hizo un coraje tan grande que apuesto a que ahora tiene una úlcera con el nombre d

