CAPÍTULO DIECIOCHO Chris estrechó los ojos. —¿Cómo sabes mi nombre? Entonces se le ocurrió. Este niño raro era uno de los de Oliver, ¿no? Uno de esos bichos raros con poderes. Por eso parecía un vampiro. ¡Seguramente lo era! El chico extraño sonrió, retorciendo sus finos labios. —Me llamo Malcolm Malice. Tenía una voz pija, como la de uno de los chicos de la cara escuela católica del final de la calle. Chris había también había golpeado a unos cuantos de ellos en su momento. —No me importa quién eres tú —dijo bruscamente Chris—. Yo quiero saber cómo me conoces. Enfurecido por el desconocido, Chris se lanzó sobre el chico y lo agarró por la parte de delante de su camisa. Enroscó la tela en su puño y miró al chico a la cara con odio. El chico miró su camisa arrugada. Cuando su mirad

