Subí a mi habitación y veo a mis princesas, no se puede negar que son unas bellezas griegas, aun cuando la belleza de diamante es algo único, la belleza de Zafiro aparte de su físico, ese cabello y los ojos azules definitivamente los genes de Kamila y míos se mezclan a la perfección. Créanme que ahora más que nunca tengo ganas de tener más hijos, pero sé que es pedir demasiado, primero por qué fue un milagro que no pasa dos veces y segundo con todo lo que pasó con este embarazo no tomaría el riesgo, quiero a mis hijos felices con sus padres y para eso tenemos que estar vivos los dos. Les doy besos. Hermosas, es hora de levantarse — Mmm, papá, abrázame, tengo frío — ¡No! Zafiro, vamos a levantarnos, debemos salir — papá, quiero dormir más — vamos hermosas, ¿o me voy con su hermano y su ma

