Victoria Miller Han pasado más de cinco años desde que llegué a Inglaterra, y aunque al principio me costó mucho adaptarme, ahora puedo decir que estoy feliz. Hoy, en especial, siento una inmensa gratitud, porque finalmente he terminado la universidad. Estudie una carrera de finanzas aunque jamás deje el Ballet. Soy consciente de que pronto heredere la fortuna de mi padre y debo saber administrarlo. El día de mi graduación, mi abuela Ana no dejaba de abrazarme, sus ojos brillaban con orgullo, y esa sonrisa suya que tanto me conforta, me hizo sentir que todo el sacrificio había valido la pena. Mi abuela siempre ha sido un pilar fundamental en mi vida. Desde que llegué aquí, ella me ha brindado todo su amor y apoyo, siempre ha creído en mí, incluso cuando yo dudaba de mí misma. Me ayudó

