Capítulo 5 — ¿Larissa, el padre soy yo?

1225 Palabras
¿De verdad vale la pena todo esto? ¿Por qué no le dije a mi hija que su papá había muerto y ya? Sin duda, mi vida habría sido más fácil, pero al verla hoy abrazando a su papá, simplemente no pude pensar en otra cosa que no fuera decir la verdad. Tengo que decírselo, pero no aquí, no con esa mujer a su lado. [...] Cuando Liv se separa de los brazos de Logan, ella le sonríe a esos ojos perdidos en la deriva. Él simplemente no reacciona, solo la observa como si fuera alguna clase de tesoro perdido. Sin conocerla, la miraba con adoración. —¿Ella es tu hija? —me pregunta Haylee, pero sin mostrar ningún interés realmente, así que solo le asiento—Oh, ¿te casaste? —No, no me he casado. —¿Entonces el padre de la niña y tú están viviendo juntos sin estar casados? —No, no vivo con el padre de mi hija. Solo somos Liv y yo. En cuanto digo esas palabras, Logan me mira fijamente. Es muy extraño para él que aparezca seis años después con una niña de cabello n***o y ojos oscuros afirmando que es mi hija. Mucho más extraño que no tenga relación con el padre. Logan Walker no es tonto; me doy cuenta de que ya tiene algunas teorías en su cabeza. —¿Entonces quién es el padre de…? —Haylee, ¿podrías ayudarme con algo en la cocina, por favor? —la interrumpe Yinah, salvándome de hablar de este tema frente a mi hija. —¿Eh? Está bien —dice ella y mira a Logan con una sonrisa coqueta—. Amor, ya vuelvo. Iré a ayudar a Yinah. Él asiente distraído y observa cómo Liv vuelve al jardín para jugar con Odie. —Logan, amigo... ¿podrías esperarme en mi estudio un momento? Quisiera hablar contigo sobre algo importante. —Claro, te… te espero. Él se marcha y quedo sola con Thomas. Supongo que quiere que me marche, así que me preparo para llamar a Liv cuando lo escucho decirme en voz baja: —Tienes diez minutos para poder hablar con él a solas. Yo te cubriré, pero debes saber que Haylee no deja a mi amigo solo por mucho tiempo, y ahora menos sabiendo que estás aquí. Sé rápida. Me quedo de piedra analizando la situación un momento, pero en cuanto Thomas me da una mirada fría y llena de molestia, me despierto y asiento varias veces. El castaño me dice cómo llegar a su estudio y, después de encargarle a mi hija, me voy a enfrentar a mi realidad. Cuando al fin logro dar con el dichoso estudio, abro la puerta y me encuentro a Logan sentado con tranquilidad en una de las sillas frente al escritorio de Thomas. Mantiene sus brazos cruzados y una de sus piernas se mueve con rapidez, como si tuviera un tic nervioso. Está estresado. Se levanta en cuanto me ve y frunce el ceño; no se esperaba mi visita para nada. Se veía tan bien con ese cabello n***o peinado perfectamente hacia atrás. Su cuerpo se notaba más musculoso y, con ese traje de corte italiano azul rey, daba un toque de elegancia e imponencia que me hacía temblar las piernas. Este Logan estaba mucho más atractivo que el que recordaba. Después de seis años, estaba frente al CEO Walker. —¿Se te ofrece algo? —pregunta totalmente confundido. —Ehh… sí, realmente necesito hablar contigo —respondo sin darme tiempo a pensar en un discurso predeterminado. Mi plan era ir directo al grano—. Hay cosas que debo decirte, cosas muy importantes. —Larissa, si viniste a pedirme disculpas por lo que pasó… está bien, pasaron seis años. Ya lo superé. Oh… vaya, qué directo. —No, no quiero pedirte una disculpa… o bueno, sí quiero, pero por otros motivos. —Está muy linda tu hija, ¿qué edad tiene? —el pelinegro interrumpe mi discurso y yo me quedo en blanco. ¿Es que acaso sospecha algo? —Olivia tiene cinco años, Logan. —Cinco años… —musita despacio, como si saboreara aquellas palabras—. ¿Y tenías que ponerle ese nombre? ¿Después de todo lo que pasó? —me reclama—. Sabes lo que significó ese nombre para nosotros... Lo que significa para mí. —Lo sé, y es justo por esa razón que la nombré de esa manera. No había otro nombre que combinara con mi pequeña princesa. Logan me mira extrañado y, con un gesto de mano, me invita a que me siente a su lado, cosa que hago de inmediato. Después de todo, a eso vine. —¿Dónde estuviste todos estos años? —pregunta con voz suave. —En un pequeño pueblo a las afueras de la ciudad. Un amigo me ayudó y conseguí trabajo como gerente en un pequeño resort que abrieron en la zona. Luego tuve que dejarlo por mi embarazo, pero después volví. Fueron momentos duros que afortunadamente pude superar. —¿Y Evan? Frunzo el ceño en cuanto nombra a mi mejor amigo; jamás pensé que él lo mencionaría. Logan maldecía cada vez que tenía que nombrarlo. —¿Qué pasa con Evan? ¿Por qué preguntas por él? —¿Él sabe que estás aquí? ¿Qué? —Sí, lo sabe… Evan siempre ha sabido dónde estoy, mi situación y todo por lo que tuve que pasar. —A Logan esta noticia parece tomarlo por sorpresa—. No debería sorprenderte, es mi mejor amigo y solo quiere cuidarme. Incluso cuando me fui, intentó buscarte varias veces para decirte dónde estaba, pero en dos oportunidades lo golpeaste. —Sí, lo recuerdo muy bien. Tampoco me disculparé por haberlo hecho —sonríe con amargura—. ¿Y él lo sabe? Logan está muy extraño. Me está haciendo preguntas raras y solo me mira fijamente, como si aún no se creyera que estoy aquí, a su lado, después de tantos años. —¿Saber qué? —De Olivia. Vuelvo a fruncir el ceño y eso a Logan lo desespera. —¿Él sabe que Olivia es su hija? Ni siquiera puedo respirar después de esa pregunta. ¿Es en serio? ¿Realmente me está preguntando eso? Tengo que abrir y cerrar la boca varias veces para poder pensar en algo. Ahora mismo, mi cerebro era una sopa de letras que no sabía coordinar ni una sola palabra coherente. Ni siquiera le había dicho nada y él ya ha asumido que Liv es hija de Evan. Lo sabía. —¿Qué? —pregunto aún aturdida por aquella pregunta—. No, Evan no es el padre de Liv. —¿Cómo que no? —ahora sí que está confundido—. Las fechas coinciden… Y ahora que lo pienso, tiene sentido… Por eso te fuiste. —No, no… No fue por eso que me fui y te repito que Evan no es el padre de Liv. —¿Entonces si no es de él…? —el pelinegro frena en seco sus palabras y de pronto su ceño se arruga como nunca antes lo había visto. Soy capaz de ver un pequeño brillo lleno de pánico cruzar sus ojos. Tiene miedo de siquiera pensarlo— ¿Larissa, el padre soy yo?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR