Aurora Llegamos del hospital devastadas. Mi amiga Alexia tuvo que ponerme un calmante para que pudiera dormir. En la mañana, más calmada, decidí que hablaría con Blake. Con lo alterado que estuvo ayer, no pude hacerlo, pero hoy, así tenga que amarrarlo, lo haré. Se escucha el timbre y es Alexia quien abre, pega un grito y se escucha la voz de un hombre diciendo: —¿Nos conocemos? Ella vuelve a cerrar, está algo pálida y nerviosa. —¿Sucede algo Alexia? —le pregunto. —No chinges, eran los testigos de Jehová —responde, rodando los ojos. Entra Nicole diciendo: —Últimamente este apartamento está muy religioso. Sonrío ante las ocurrencias de mis amigas. Con eso vuelvo a escuchar el timbre y esta vez, Nicolle abre. —¿Valentino? ¿Qué te trae por aquí? —Esta vez, no vengo por ti nena —

