Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. No podía creer lo que estaba sucediendo. No quería verlo, pero a la vez una parte de mi quería verlo. Quería saber como se encontraba. Una parte de mi se negaba a creer que Austin realmente era capaz de hacerme daño. -Tenemos que hablar – dijo Austin sacándome de mis pensamientos. Asentí lentamente. Había olvidado por completo que Amelia se encontraba con nosotros. Gire sobre mis talones y camine con dirección al parque que quedaba cerca a nuestras casas. Le di una pequeña mirada a Amelia y ella me levanto los dedos diciendo que todo estaría bien. Quería creerle. El camino al parque fue en completo silencio. Ninguno de los dos decía algo, j***r, no había palabras, todos mis pensamientos caminaban de un lugar a otro. No quería pensar en todas las

