═══════ •☎️• ════════ Farrell entendía su angustia, recordó la tarde que el niño le había preguntado si le dolía el brazo y la pierna. La mueca que hizo era porque la pobre criatura conocía el dolor. —Necesito que me cuentes todo —habló con determinación, y le señaló para que lo acompañara al pasillo, ya que Greta y Steve estaban en la banca. Cuando ella iba a comenzar explicarle, su estómago gruñó. —Supongo que no has comido nada —él no preguntó, sino que lo daba por hecho. —No —Ariel hizo una mueca—, no tengo apetito. De nuevo entrecerró su rostro con las manos. —Necesitas comer algo, no puedo imaginarme, que te pongas mal, por eso —rompió el contacto y luego tomándola de la mano añadió: —Vamos a la cafetería por algo, y así aprovechamos y conversamos un poco. —No puedo dej

